Hoy por simple curiosidad me he dignado a visitar el famoso botellodromo, de mi bonita ciudad Granada. Lo que he visto al llegar, sinceramente en mi opinión, ha sido algo espantoso, y lo único que he sentido al ver la situación en la que me encontraba ha sido lastima, pero no adelantare acontecimientos.
Alrededor de las 22:00 he pasado por enfrente del anteriormente nombrado botellodromo, ya en ese momento, varios adolescentes ya estaban borrachos, lo que me ha echo pensar en lo que ocurriría mas tarde. A las 00:00 he tenido la brillante idea de volver al botellodromo, debido a la insistencia de muchos de mi colegas, cuando he llegado allí, la escena era lastimosa. Lo primero que he visto es que la policía local de Granada simplemente se encuentra en la rotonda, vigilando los taxis. Cuando me he sumergido de lleno en el fragor de la gente he visto de todo, desde críos y crías de 14 y 15 años, incluso menos, en estado totalmente ebrio a adultos que lo único que hacían era perder la poca vergüenza que aun les quedaba. Según la moda actual, lo divertido es irse al botellón a beber hasta emborracharte a no poder mas, y seguidamente marcharse a una discoteca, a terminar la noche. En mi humilde opinión no encuentro nada de divertido cosas como andar entre vómitos, gente que se cae porque no se mantiene en pie, y un largo etc.
Me ha sorprendido que la gente se dedique simplemente a beber, me parece increíble que los adolescentes de hoy entiendan eso como libertad, una palabra que aun no saben cual es su significado autentico.
Granada se ha convertido en una ciudad en la que beber es la mayor diversión, en la cual si quieres una buena noche todo ha de empezar en el botellón. Si ellos se vieran como yo los he visto hoy, dejarían de actuar así, pues no podrían con su propia vergüenza.¿ Nadie se da cuenta de que eso que llamamos diversión no es bueno, y mucho menos sano? ¿ De verdad nadie se da cuenta de que hay menores bebiendo alcohol sin ningún tipo de medida?. Me sorprende bastante que esta ciudad sea capaz de proponer algo como un botellodromo, algo que lo único que hace es provocar desperfectos, no solo a la ciudad, sino dentro de cada uno de los jóvenes que cada fin de semana se encuentran “divirtiéndose” en este lugar. Sinceramente, y desde mi punto de vista, la ciudad de Granada debería ser conocida por algo mas que por el botellón, y no que todos la conozcan por ello. Otra cosa que he visto ha sido a indigentes, esperando que los jóvenes dejen olvidada una botella con un poco de ron para poder pasar el resto del día, y que nadie se de cuenta al verlos de lo que el alcohol provoca.
Yo me siento decepcionado con este tipo de diversion y con la ciudad de Granada.
